La economía empieza a recuperar terreno

El Indec informó un crecimiento de la economía en el segundo trimestre.

La economía argentina creció 2,7 % en el segundo trimestre en relación con el mismo período del año pasado, informó ayer el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). La comparación frente al período enero-marzo arroja un alza del 0,7 %, mientras que, en el primer semestre, el avance es del 1,6 %. Los números oficiales reflejan la reactivación económica de la mano de la obra pública. El consumo privado subió por encima del promedio, comportamiento que contrasta con los datos públicos de ventas de supermercados y shoppings y las estimaciones privadas. El capítulo del producto bruto interno (PBI) de mayor crecimiento fue el de las importaciones, contra una baja de las exportaciones.

En el segundo trimestre, los sectores de mejor desempeño fueron los de la pesca (suba de 19,5 %), la construcción (9,7 %), la agricultura y ganadería (4,9 %), la intermediación financiera (4,4 %) y el transporte y almacenamiento (4,0 %). Unos escalones más abajo quedaron los restaurantes y hoteles (3,3 %), la industria manufacturera (2,5 %), los servicios sociales y de salud (2,2 %), el comercio mayorista y minorista (1,7 %) y las actividades inmobiliarias (1,1 %). En cambio, hubo retrocesos en minería (–6,9 %) y electricidad, gas y agua (–2,2 %).

El repunte económico que —salvo excepciones— se registra este año convive con un panorama complejo desde el punto de vista del empleo. Si bien los datos del Ministerio de Trabajo muestran la creación de 159 800 puestos de trabajo desde que asumió el gobierno de Cambiemos, si se descuenta el efecto de la regularización de monotributistas, el resultado es distinto. Entre los asalariados se perdieron 73 251 puestos en rubros con remuneraciones superiores a la media, frente a la creación de 40 277 puestos en ramas donde los salarios se ubican por debajo del promedio. El resultado neto es un retroceso de 33 000 empleos.

El sector de importaciones fue, en el segundo trimestre, la estrella del PBI: el crecimiento interanual fue del 9,1 % y del 4,2 % con respecto al primer trimestre. Y, a diferencia de los otros capítulos de la economía nacional, el de las importaciones ya mostraba en el segundo trimestre de 2016 un alza del 8,6 % en relación con el mismo período de 2015. Mientras la obra pública tracciona sobre el sector de insumos de la construcción, la siderurgia y metalmecánica, las importaciones restan en muchos casos posibilidades de ventas a los fabricantes nacionales.

Uno de los aspectos centrales del análisis de la evolución del PBI tiene que ver con el punto de la comparación de los datos. El segundo y el tercer trimestre de 2016 fueron períodos de muy mal desempeño económico, luego del impacto de la devaluación de diciembre, la quita de retenciones, los tarifazos y la avalancha importadora. Los sectores de la economía y los componentes de la demanda se confrontan este año con los valores deprimidos de 2016; por ejemplo, el PBI subió 2,7 % frente a un período en el que había bajado 3,7 %; la industria avanzó 2,5 %, pero hace un año caía un 8,2 %, mientras que la construcción mejoró un 9,7 %, pero hace un año mermaba un 15,4 %. Los datos muestran, de tal modo, que la mejora este año no alcanza a restituir la pérdida de 2016.

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