Solo les queda ir a la Basílica

Ante la falta de mercado y la suba de los costos, el Gobierno propone a los textiles un plan para la “reconversión” que incluye la posibilidad de echar trabajadores y que otra empresa con mayor competitividad los pueda absorber. “Es inútil”, dicen los textiles.


El secretario de Transformación Productiva, Lucio Castro, dejó plantados hoy a los empresarios nucleados en la Cámara Textil de Luján. En su lugar, Castro envió a dos funcionarios técnicos de rango menor, quienes debieron escuchar las quejas de los textiles, afectados por la caída del consumo y el aumento de importaciones.
“La situación actual es la de una industria que está utilizando el 50 % de su capacidad instalada, que despidió a casi 600 trabajadores en los últimos meses y que sigue adelantando vacaciones. En marzo, las importaciones continuaron con una fuerte suba; se vienen dos tarifazos y, encima, el blanqueo complica las cosas porque facilita el negocio del importador. Si esto no cambia, en seis meses quedaremos fuera de combate”, describió Rodolfo Bianchi, presidente de la Cámara Textil de Luján.
En lugar de ofrecer los Repro (subsidios del Programa de Recuperación Productiva, un salvavidas para empresas en problemas), el Gobierno promociona su Programa de Transformación Productiva (PTP), que subsidia a los trabajadores despedidos y busca facilitar su reinserción en empresas con “mayor dinamismo”. La lógica oficial es que la baja del costo de laboral —a través del subsidio de una parte del salario— estimula la contratación sin que ella dependa de la expectativa de venta, que por ahora sigue en baja. Este programa fue reglamentado el 6 de diciembre y todavía no se concretó ninguna reincorporación. “Vinieron a explicar el Programa de Transformación Productiva. El Gobierno propone que la empresa presente una idea para hacer una reconversión y, luego, el Ministerio podría brindar ayuda técnica y préstamos a tasa subsidiada. La propuesta del Gobierno no nos sirve. Esto no funciona si no hay trabajo. Y todavía más difícil es para una pyme de 10 o 15 empleados. Ni siquiera ofrecen los Repro. El problema es que no hay un rubro que se esté destacando. En Luján hay problemas no solo en textiles, sino también en la cerámica y en las fábricas de cartón. No hay reinserción laboral”, agregó Bianchi.

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