Violencia obstétrica, la menos denunciada y una de las más naturalizadas

Son comunes los relatos de mujeres que denuncian situaciones de trato ofensivo, agresivo o negligente antes del parto, durante este y después. Maltratos físicos, verbales, procedimientos médicos sin consentimiento, violaciones de la privacidad, discriminación y otras situaciones violentas son frecuentes y tomadas como naturales en el contexto del parto.

Según la Ley n.º 26 485 de Protección Integral de las Mujeres, la violencia obstétrica es definida como “aquella que ejerce el personal de salud sobre el cuerpo y los procesos reproductivos de las mujeres, expresada en un trato deshumanizado, un abuso de medicalización y la patologización de los procesos naturales”.

Muchas veces, las mujeres no tienen conciencia de las leyes que amparan su integridad y la de su hijo a través del parto respetado. A pesar de que las víctimas de violencia obstétrica pueden sufrir consecuencias físicas y psicológicas irreversibles, este tipo de agresión contra la mujer es uno de los más naturalizados y menos denunciados. Así lo confirman los datos de violencia de género de la línea 144 del Instituto Nacional de las Mujeres: de las 33 312 llamadas que se realizaron en 2016 para consultar por primera vez sobre el asesoramiento en situaciones de violencia, solo un 0,1 % (33 llamadas) estuvo relacionado con la violencia obstétrica.

Según la Ley n.º 26 485, toda mujer tiene derecho a optar entre distintas intervenciones médicas; a ser tratada con respeto, garantizando su intimidad y considerando sus pautas culturales; a un parto natural, que evite prácticas invasivas o el suministro de medicación que no esté justificada, y a ser informada sobre la evolución de su parto y el estado de salud de su hijo. Asimismo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que todas las mujeres tienen derecho a recibir el más alto nivel de cuidados en su salud, lo que incluye el derecho a una atención digna y respetuosa del embarazo, el parto y el puerperio y el derecho a no sufrir violencia ni discriminación.

Los casos de violencia obstétrica pueden ser denunciados a través de la línea telefónica gratuita 0800-122-5878 de la Dirección Nacional de Violencia Institucional. También es posible hacer un reclamo administrativo ante la Comisión Nacional Coordinadora de Acciones para la Elaboración de Sanciones de la Violencia de Género (Consavig); el trámite es gratuito y solo hay que presentar un formulario que puede descargarse en www.jus.gob.ar y ser enviado por correo electrónico a consavig@jus.gov.ar o a la sede de la comisión, sita en Avenida Corrientes 327, piso 14 (código postal C1043AAD). Otra opción es asistir a cualquiera de los Centros de Acceso a la Justicia que están en todas las provincias del país.

Fuente: Prensa, Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación

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